El Papa reflexiona sobre su viaje apostólico a África y hace un llamado a la paz en Colombia
En el marco de la Audiencia General, el Santo Padre compartió con los fieles su experiencia durante el reciente viaje apostólico realizado del 13 al 23 de abril por cuatro países del continente africano: Argelia, Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial. Este recorrido pastoral estuvo marcado por un profundo mensaje de paz, unidad y esperanza en medio de contextos sociales complejos.
El Pontífice destacó que este viaje, deseado desde el inicio de su ministerio, fue una oportunidad para fortalecer la fe del pueblo de Dios, promover el diálogo entre culturas y religiones, y animar a las comunidades cristianas a ser testigos del Evangelio. En Argelia, subrayó la importancia del legado de san Agustín y el valor del encuentro entre religiones, resaltando que es posible convivir como hermanos cuando se reconoce a un mismo Dios como Padre.
Durante su paso por Camerún, el Papa hizo un fuerte llamado a la reconciliación y la paz, especialmente en regiones afectadas por la violencia, invitando a trabajar unidos por una sociedad más justa, con oportunidades para los jóvenes y libre de corrupción. Asimismo, en Angola, resaltó el testimonio de una Iglesia viva, comprometida con la promoción humana y la esperanza de un pueblo que ha superado momentos de conflicto.
La visita concluyó en Guinea Ecuatorial, donde el Santo Padre vivió emotivos encuentros con jóvenes y personas privadas de la libertad, destacando signos concretos de fe y conversión. Allí, los fieles renovaron su compromiso de caminar juntos hacia un futuro lleno de esperanza, guiados por el Evangelio.
El Papa recordó que estos viajes representan una oportunidad para que los pueblos expresen su fe y sus anhelos de dignidad, al tiempo que enriquecen el ministerio pastoral de la Iglesia universal.
Llamado especial por Colombia
Al finalizar la audiencia, el Santo Padre dirigió un saludo a los peregrinos de habla hispana, expresando su profunda preocupación por la situación de violencia en la región suroeste de Colombia. Manifestó su cercanía con las víctimas y sus familias, e hizo un llamado urgente a rechazar toda forma de violencia y a optar decididamente por el camino de la paz.
“Pidamos al Señor que toque el corazón y la mente de todos, para que su Evangelio sea vivido en cada realidad”, exhortó el Pontífice.
