INAUGURACIÓN SEMANA POR LA PAZ

¡ CONOCIENDO A JESÚS, NOS RECONCILIAMOS Y LOGRAMOS LAS VERDADERA PAZ !

Imagen Semana por la Paz

Hoy damos inicio a nivel nacional a la SEMANA POR LA PAZ, una semana en la cual, se busca hacer visibles los procesos y esfuerzos de miles de personas y organizaciones de la sociedad civil y eclesial, que trabajan por la transformación pacífica de los conflictos y la construcción de iniciativas para dignificar la vida.

En este escenario nacional, nuestra Diócesis de Granada en Colombia, ha venido caminando de la mano de las comunidades para aportar en la construcción de la Paz, a través de procesos de acompañamiento y formación, buscando forjar hombres y mujeres que desde lo cotidiano con sus acciones vayan promoviendo el bien común, la caridad, la solidaridad, el cuidado y protección de la tierra y el territorio. En tal sentido, la celebración de la Semana por la Paz, es un espacio de reflexión y de encuentro para seguir empujando el sueño de la Paz, particularmente para la región del Ariari.

 

Invitamos a todas las personas de la región del Ariari, para que se acerquen a su parroquia y se  hagan participes de las distintas actividades que se llevaran a cabo. De igual manera, invitamos a todas las Comisiones Diocesanas, Vicarias, Comités parroquiales, Pequeñas Comunidades Eclesiales, grupos de Oración, Movimientos Apostólicos, EPAP…etc., para que con su participación y Oración contribuyan en este espacio de reflexión y de encuentro para seguir empujando el sueño de la Paz, particularmente para la región del Ariari.

 

 

Oración Por la paz

(Papa Francisco 08/06/2014)

 

Señor, Dios de paz, escucha nuestra súplica.

Hemos intentado muchas veces y durante muchos años resolver nuestros conflictos con nuestras fuerzas, y también con nuestras armas; tantos momentos de hostilidad y de oscuridad; tanta sangre derramada; tantas vidas destrozadas; tantas esperanzas abatidas… Pero nuestros esfuerzos han sido en vano. Ahora, Señor, ayúdanos tú. Danos tú la paz, enséñanos tú la paz, guíanos tú hacia la paz. Abre nuestros ojos y nuestros corazones, y danos la valentía para decir: «¡Nunca más la guerra!»; «con la guerra, todo queda destruido». Infúndenos el valor de llevar a cabo gestos concretos para construir la paz. Señor, Dios de Abraham y los Profetas, Dios amor que nos has creado y nos llamas a vivir como hermanos, danos la fuerza para ser cada día artesanos de la paz; danos la capacidad de mirar con benevolencia a todos los hermanos que encontramos en nuestro camino. Haznos disponibles para escuchar el clamor de nuestros ciudadanos que nos piden transformar nuestras armas en instrumentos de paz, nuestros temores en confianza y nuestras tensiones en perdón. Mantén encendida en nosotros la llama de la esperanza para tomar con paciente perseverancia opciones de diálogo y reconciliación, para que finalmente triunfe la paz. Y que sean desterradas del corazón de todo hombre estas palabras: división, odio, guerra. Señor, desarma la lengua y las manos, renueva los corazones y las mentes, para que la palabra que nos lleva al encuentro sea siempre «hermano», y el estilo de nuestra vida se convierta en Shalom, paz, salam. Amén.

 

Fuente: www.vatican.va  

zitfrid

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