Indicaciones de los Obispos de Colombia ante primer caso de coronavirus en el país

Luego de que se anunciara el primer caso positivo de coronavirus COVID-19 en Colombia, los Obispos del país han publicado una serie de indicaciones para la feligresía y el clero, alineadas con los protocolos de prevención solicitados por las autoridades sanitarias nacionales.

En un comunicado publicado el 7 de marzo, la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) hizo un llamado a “la calma y la serenidad” y pidió que las indicaciones “se acojan en todas las jurisdicciones eclesiásticas” y para “la vida cotidiana”.

Uno de los pedidos es para los feligreses que presentan cuadros de afección respiratoria u otros síntomas del virus, para que se “abstengan de asistir a las celebraciones litúrgicas”.

“No faltan por ello al precepto de participar en las celebraciones dominicales y festivas”, aseguró la CEC.

Por otro lado, se pidió a los sacerdotes con problemas respiratorios u otros síntomas del virus “no celebrar la misa con participación de los fieles o entrar en contacto directo con ellos”.

También se pide a sacerdotes y ministros de la Eucaristía “lavarse las manos cuidadosamente y usar gel antibacterial antes y después de cada celebración, así como cuando lleven el viático a los enfermos. En este último caso es conveniente usar el tapabocas”.

Para el sacramento de la Reconciliación, la CEC exige que los sacerdotes usen el tapabocas.

En relación a la celebración de la Eucaristía, se indica que “el saludo de paz debe hacerse con una venia leve, evitando el saludo de manos”, mientras que la Comunión “debe recibirse en la mano”.

Aquellas personas “mayores de 70 años o quienes padecen enfermedades que, de algún modo, aumentan el riesgo de contagio, han de tener especiales cuidados, incluida la posibilidad de abstenerse de participar en las celebraciones litúrgicas en los templos”, continúa el comunicado.

La CEC también señala que los “obispos y ordinarios diocesanos en sus jurisdicciones podrán adoptar otras medidas que estimen oportunas, según las circunstancias propias de sus comunidades”.

“Finalmente, los pastores de la Iglesia católica en Colombia recordamos que este es momento propicio para intensificar, como una obra de misericordia, la oración al Señor por todos los enfermos y para vivir solidariamente el mandamiento de defender y cuidar la vida propia y la del prójimo”, concluye el comunicado.

Para leer el comunicado completo ingrese AQUÍ.