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La esperanza y el anuncio del Evangelio siguen siendo el corazón de la misión de la Iglesia: Papa León XIV

Durante el encuentro con los participantes en la Sesión Plenaria del Dicasterio para la Evangelización – Sección para las Cuestiones Fundamentales de la Evangelización en el Mundo, el Papa León XIV recordó que la evangelización debe continuar siendo “la motivación fundamental” de toda acción de la Iglesia, especialmente en un tiempo marcado por la indiferencia religiosa, la crisis de sentido y la búsqueda espiritual de las nuevas generaciones.

El Santo Padre inició su intervención agradeciendo el trabajo realizado por el Dicasterio durante el Jubileo celebrado el año anterior, el cual reunió en Roma a más de 33 millones de peregrinos provenientes de distintas partes del mundo. Destacó que este tiempo de gracia permitió renovar la vida espiritual de la Iglesia y reafirmar la esperanza cristiana como eje central del camino de los creyentes.

“El mundo tiene más que nunca sed de esperanza”, afirmó el Pontífice, subrayando que la humanidad anhela vivir en paz y construir una sociedad más justa y fraterna. En este contexto, exhortó a no detener el anuncio del Evangelio, sostenido por la promesa de Cristo de permanecer siempre con su Iglesia.

El Papa León XIV advirtió sobre la creciente indiferencia religiosa, especialmente en Occidente, donde muchas personas consideran que la fe ya no tiene relevancia para sus vidas. Señaló que esta situación provoca una pérdida del sentido profundo de la existencia y deja sin respuesta las grandes preguntas humanas.

Sin embargo, recordó que el encuentro con Jesucristo sigue siendo capaz de devolver plenitud y esperanza a la vida de las personas. “El anuncio del Evangelio no es una propuesta utópica: es un testimonio que atrae porque manifiesta la llamada al amor y a la verdad”, expresó.

El Santo Padre invitó a retomar la Exhortación Apostólica Evangelii gaudium del Papa Francisco, destacándola como un punto de referencia decisivo para una misión “cristocéntrica y kerigmática”, centrada en el anuncio de Jesucristo y en la transformación de la vida a través del encuentro con Él.

De manera especial, el Pontífice hizo referencia a la fuerte búsqueda espiritual presente entre los jóvenes, evidenciada durante el Jubileo de los Jóvenes. Afirmó que las nuevas generaciones no tienen prejuicios hacia el Evangelio y que muchos desean conocerlo más profundamente porque descubren en Cristo el verdadero camino hacia la felicidad.

Asimismo, señaló que la evangelización no depende principalmente de estrategias o estructuras, sino de la acción del Espíritu Santo y del testimonio coherente de los cristianos. “La santidad de la vida sigue siendo siempre la forma más convincente de la belleza de la fe cristiana”, afirmó citando a Benedicto XVI.

Finalmente, el Papa León XIV dedicó unas palabras a la catequesis y a la formación en la fe, alentando a las comunidades cristianas a acompañar con cercanía y responsabilidad tanto a los catecúmenos como a los jóvenes que reciben el sacramento de la Confirmación. Subrayó la importancia de crear ambientes eclesiales donde los nuevos creyentes puedan crecer en el amor, el servicio y la vida comunitaria.

El Santo Padre concluyó encomendando la misión evangelizadora a la Virgen María, “perfecta discípula y misionera del Evangelio”, e impartió su bendición a todos los presentes.