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León XIV llama a fortalecer la fe, la esperanza y la caridad para afrontar la crisis ambiental

En un videomensaje dirigido a los participantes de la décima edición de la Austrian World Summit (Cumbre Mundial Austriaca), el Santo Padre León XIV invitó a la comunidad internacional a afrontar los desafíos ambientales desde una perspectiva integral que tenga en cuenta la dignidad humana, la justicia social y el cuidado de la creación.

El Pontífice recordó que la crisis ambiental no puede entenderse de manera aislada, sino como una manifestación de la crisis socioeconómica contemporánea. Por ello, destacó que la protección de la naturaleza exige también una atención especial a los más pobres y vulnerables, quienes suelen ser los más afectados por la degradación ambiental y el cambio climático.

Tomando como referencia las virtudes cristianas de la fe, la esperanza y la caridad, León XIV propuso tres caminos para fortalecer el compromiso con el cuidado de la casa común. En primer lugar, señaló que la fe impulsa a los creyentes a reconocer la creación como un don de Dios y a asumir la responsabilidad de protegerla. Asimismo, resaltó que los principios del bien común, la solidaridad, la subsidiariedad y la justicia social son fundamentales para construir respuestas eficaces a la crisis climática.

Al reflexionar sobre la esperanza, el Papa animó a superar los temores que dificultan la cooperación internacional y a trabajar unidos por soluciones que promuevan una transición justa hacia sociedades más solidarias y centradas en la dignidad de la persona humana. En este contexto, insistió en la necesidad de que las naciones más desarrolladas apoyen a los países más pobres y vulnerables frente a los efectos del cambio climático.

Finalmente, al abordar la caridad, León XIV subrayó la importancia de fomentar una auténtica cultura del cuidado, inspirada en el amor social y político. Retomando las enseñanzas del Papa Francisco en la encíclica Laudato si’, afirmó que este amor debe orientar tanto las acciones cotidianas como las grandes decisiones destinadas a detener la degradación ambiental y promover el desarrollo integral de los pueblos.

El Santo Padre concluyó expresando su deseo de que la Cumbre Mundial Austriaca contribuya al diálogo y a la búsqueda de soluciones eficaces para proteger el maravilloso don de la creación, e impartió su bendición a todos los participantes, invocando sobre ellos los dones de la sabiduría y la paz.