Novena a la Virgen del Carmen

DIA PRIMERO

LA ALEGRÍA Y EL GOZO QUE PRODUCE LA ENCARNACIÓN

DEL HIJO DE DIOS.  (Misterio de la Anunciación)

Como pueblo de Dios, animados por el júbilo y la gratitud que produce la fe iniciamos hoy esta novena en honor a la Virgen del Carmen, quien ha sido nuestra Madre y compañera de camino en estos 50 Años de Evangelización y  presencia Salesiana, que nos ha llevado a conocer a la persona de su hijo Jesucristo, nuestro Salvador.

Durante estos nueve días, colocaremos en la presencia de Dios, las distintas etapas que hemos vivido como Iglesia particular en este proceso de Evangelización. En este día vamos a recordar a los primeros salesianos que en cabeza del primer prefecto apostólico “Monseñor Jesús María Coronado” y las Hijas de María Auxiliadora empezaron a abrir brecha en la región del Ariari, llevando la Buena Noticia.

Lc 1, 26-38

“Al sexto mes el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una joven virgen que estaba comprometida en matrimonio con un hombre llamado José, de la familia de David. La virgen se llamaba María. Llegó el ángel hasta ella y le dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.» María quedó muy conmovida al oír estas palabras, y se preguntaba qué significaría tal saludo. Pero el ángel le dijo: «No temas, María, porque has encontrado el favor de Dios. Concebirás en tu seno y darás a luz un hijo, al que pondrás el nombre de Jesús. Será grande y justamente será llamado Hijo del Altísimo. El Señor Dios le dará el trono de su antepasado David; gobernará por siempre al pueblo de Jacob y su reinado no terminará jamás.» María entonces dijo al ángel: « ¿Cómo puede ser eso, si yo soy virgen?» Contestó el ángel: «El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el niño santo que nacerá de ti será llamado Hijo de Dios. También tu parienta Isabel está esperando un hijo en su vejez, y aunque no podía tener familia, se encuentra ya en el sexto mes del embarazo. Para Dios, nada es imposible.» Dijo María: «Yo soy la servidora del Señor, hágase en mí tal como has dicho.» Después la dejó el ángel”.

 

zitfrid

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