Papa León IV: Ser buenos administradores de los dones de Dios
Este domingo, el Papa León IV se reunió con los fieles en la Plaza de San Pedro para rezar juntos el Ángelus y ofrecer una profunda reflexión sobre el Evangelio de Lucas (16,1-13).
El Santo Padre recordó que la vida y los bienes que tenemos no son propiedad nuestra, sino un regalo de Dios puesto en nuestras manos para administrarlo con libertad y responsabilidad. “Un día seremos llamados a rendir cuentas de cómo hemos administrado nuestra vida, nuestros bienes y los recursos de la tierra”, afirmó.
Comentando la parábola del administrador, el Papa señaló que Jesús nos invita a mirar más allá de las riquezas que pasan y a descubrir la verdadera riqueza: la amistad con Dios y con los hermanos. “Los bienes de este mundo —dijo— están para compartir, para crear lazos de solidaridad y para edificar un mundo más justo y fraterno”.
Al final de su reflexión, nos invitó a preguntarnos personalmente:
- ¿Cómo estoy administrando los dones que Dios me ha dado?
- ¿Estoy usando mi vida y mis bienes para mí mismo o los pongo al servicio de los demás?
Con sencillez, el Papa nos animó a vivir desde la lógica del compartir y no del egoísmo, y a pedir a la Virgen María que nos ayude a ser administradores responsables y generosos de todo lo que el Señor nos confía.

Un llamado a la paz y la fraternidad
Después del Ángelus, el Papa expresó su cercanía a las comunidades que sufren en la Franja de Gaza, recordando que el camino de la violencia nunca es solución y que la verdadera paz nace del respeto, la justicia y la reconciliación.
También saludó con afecto a los peregrinos provenientes de distintos países y diócesis, agradeciendo especialmente a las asociaciones y grupos que trabajan con solidaridad y fe, y elevó una oración especial por las personas que padecen enfermedades como el Alzheimer y la ataxia.
Con un corazón agradecido, concluyó deseando a todos un domingo lleno de paz, alegría y confianza en Dios.

