SEMANA VOCACIONAL 2014

Jesús le dijo: «Sígueme.» Y él se levantó y lo siguió.

Mc 2,14

Semana Vocacional

La Diócesis de Granada en Colombia el próximo domingo 11 de Mayo da inicio a la semana vocacional, la cual, tiene como tema para el año 2014 “Conocer a Jesús , el Salvador, descubriendo mi vocación”. Esta jornada tienen como finalidad atender a la llamada que el mismo Señor Jesús nos hizo a través de sus apóstoles: “Rueguen al Dueño de la mies que envíe operarios a su mies” (cf. Mt 9, 38; Lc 10, 2). De esta forma, la semilla que Él siembra en el corazón de cada hombre para una vocación religiosa o ministerial, se va madurando gracias al apoyo y acompañamiento de la comunidad eclesial, de ahí que todos los bautizados tengan la responsabilidad de orar por nuevos operarios para la mies del Señor y favorecer la respuesta de quienes sienten esta llamada.

Recordemos las palabras de Ss el Papa Francisco en su mensaje para la 51 jornada mundial de oración por las vocaciones “El evangelio relata que “Jesús recorría todas las ciudades y aldeas… Al ver a las muchedumbres, se compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y abandonadas “como ovejas que no tienen pastor”. Entonces dice a sus discípulos: ‘La mies es abundante, pero los trabajadores son pocos; rueguen, pues, al Señor de la mies que mande trabajadores a su mies’” (Mt 9,35-38). Estas palabras nos sorprenden, porque todos sabemos que primero es necesario arar, sembrar y cultivar para poder luego, a su debido tiempo, cosechar una mies abundante. Jesús, en cambio, afirma que “la mies es abundante”. ¿Pero, quién ha trabajado para que el resultado fuese así? La respuesta es una sola: Dios. Evidentemente, el campo del cual habla Jesús es la humanidad, somos nosotros. Y la acción eficaz que es causa del “mucho fruto” es la gracia de Dios, la comunión con Él (cf. Jn 15,5). Por tanto, la oración que Jesús pide a la Iglesia se refiere a la petición de incrementar el número de quienes están al servicio de su Reino. San Pablo, que fue uno de estos “colaboradores de Dios”, se prodigó incansablemente por la causa del Evangelio y de la Iglesia. Con la conciencia de quien ha experimentado personalmente hasta qué punto es inescrutable. La voluntad salvífica de Dios, y que la iniciativa de la gracia es el origen de toda vocación, el Apóstol recuerda a los cristianos de Corinto: “Ustedes son campo de Dios” (1 Co 3,9). Así, primero nace dentro de nuestro corazón el asombro por una mies abundante que solo Dios puede dar; luego, la gratitud por un amor que siempre nos precede; por último, la adoración por la obra que Él ha hecho y que requiere nuestro libre compromiso de actuar con Él y por Él.

 

 

zitfrid

Administrador técnico del sitio web