TERCER DIA

tercer dia

Saludo.

Apreciados hermanos. Dispongámonos para este encuentro con María Santísima, en su advocación Nuestra Señora del Carmen, de tal modo que al ofrecer en su honor este día tercero de la novena, podamos realizar un seguimiento de Jesús, sostenido por la esperanza y lleguemos a ser constructores de paz en nuestros corazones, en la Iglesia y en nuestra Patria.

 

 

Iluminación Bíblica:

Isaías 49, 14-15.

“Pero dice Sion: «Yahveh me ha abandonado, el Señor me ha olvidado.»  – ¿Acaso olvida una mujer a su niño de pecho, sin compadecerse del hijo de sus entrañas? Pues aunque ésas llegasen a olvidar, yo no te olvido”.

Palabra de Dios.

 

Reflexión.

Este texto del profeta Isaías que acabamos de escuchar, nos muestra claramente la persona de Dios que da la vida y proporciona los medios para conservarla, con actitudes especiales con las cuales demuestra su absoluta fidelidad y su inmensa ternura.

El texto hace la descripción de un Dios que no defrauda a los que esperan en él, ya que constantemente se preocupa por defender la causa de sus hijos y darles la salvación, por eso se hace presente justamente cuando el pueblo de Israel pasa un período de sufrimiento, frente a los cuales considera que ha quedado abandonado y sin compasión, de parte de Dios, como puede quedar un hijo a quien su Madre abandona.

Los cristianos, al pronunciar la frase de la Salve: “Vida, Dulzura y Esperanza nuestra”, queremos resaltar en María Santísima, la apropiación que ha hecho de estas cualidades para llevar a cabo la tarea que Dios le encargó en su Plan de salvación. Ella muestra la Vida, la dulzura, la Ternura y pasa a ser signo visible de consuelo para todos los creyentes. Precisamente, la misión de María en el proyecto salvífico es mostrar la vida en medio de la muerte, la dulzura en medio de la violencia y la esperanza frente al sufrimiento. María Santísima, es ejemplo seguro de respuesta al proyecto de salvación de Dios y es modelo de persona que sigue a Jesús. Ella, durante toda su vida, en momentos de alegría o de angustia demostró que se podía confiar en Dios, porque su ternura y misericordia son eternas.

Roguemos a Nuestra Señora del Monte Carmelo, patrona de los viajeros, que nuestro propósito de “seguir a Jesucristo el Hijo de Dios”, sea animado por su presencia, y para que manifestemos cada día la ternura y la esperanza de Dios, y así, con su eficaz intercesión, se hagan realidad nuestros deseos de paz y reconciliación en nuestra Diócesis y en nuestra Patria.

 

Oración comunitaria.

Con la certeza de ser escuchados por Dios, que nos colma con su amor y ternura, presentémosle nuestras suplicas por intercesión de María y digamos:

Respuesta: Por intercesión de María, escúchanos Señor.

  • Oremos por la Iglesia, dedicada a la predicación del evangelio, para que ilumine los caminos de reconciliación que queremos construir en nuestras familias, en el País y en el mundo.
  • Oremos por todos los bautizados a fin de que la celebración de este día de la novena sea motivo para seguir a Jesús el Hijo de Dios y príncipe de la paz con entusiasmo.
  • Oremos por las instituciones civiles y religiosas, para que dóciles al amor que Dios nos muestra se mantengan fieles en la construcción de la paz y la justicia en nuestros pueblos.
  • Oremos por quienes se declaran pesimistas ante los obstáculos, para que reafirmen la fe y la esperanza de construir un mundo con mejores condiciones de vida. 

 

Oración conclusiva

Dios de bondad y misericordia escucha nuestras súplicas y haz que perseveremos frente a las dificultades con renovada esperanza, por Jesucristo, Nuestro Señor. Amén.

 

Compromiso.

Leer, meditar y hacer oración por la paz y la reconciliación con el salmo 4.

 

Por: Padre. Ancizar Toro Villegas

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